El Rey, la Princesa y el Músico I
Dicen que hace mucho, pero mucho tiempo existió un rey que amaba la música, él vivÃa muy apartado de la cuidad con la reina y la pequeña princesa de tan solo diecisiete años.Â
El rey solÃa tener por costumbre un solo músico y esta vez para su deleite contaba con un muchacho de veinte años, hijo del preparador de caballos y de su antigua cantante.
Su padre ya muerto y su madre longeva, hicieron que el trabajara y tomara el puesto de músico del rey.Â
Cuentan que este muchacho, que llevaba el nombre Naredon´s, cuando tocaba su viejo y descolorido laúd, todo aquel que lo oÃa entraba en un trance muy profundo y sentÃan una especie de paz interior que los transportaba a un lugar diferente y extraño. Â
Naredon´s tocaba de una manera tan especial que incluso llegaban las aves de todas partes para ser testigo de tan extraordinaria melodÃa.Â
Aquel muchacho llevaba once meses tocando casi a diario para el rey, la reina y la princesa, pero habÃa un detalle, cada vez que pasaba el tiempo él tocaba mejor y es que su inspiración la tenia siempre al frente, eran los bonitos ojos de la hermosa pequeña heredera.
Ella, la princesa Famer , cautivada con el arte de Naredon´s, habÃa decidido intentar tocar el fabuloso laúd, él comenzó cada tarde, antes de tocar para el rey, a mostrarle como se coge el instrumento, la posición de las manos, el movimiento de los dedos, pero también le expuso lo principal, la inspiración.Â
Naredon´s habÃa decidido contarle que el tocaba cada vez más bonito, porque se enamoraba cada dÃa más profundamente de ella, ese era su secreto, la princesa Famer al oÃr eso sólo lloro, él pregunto que habÃa hecho para que su lindo rostro manifieste tristeza, ella dijo que le daba mucha pena porque sentÃa ese mismo sentimiento muy fuerte en su corazón.Â
Pero si los dos sentÃan los mismo no existÃa aparentemente motivo alguno para ponerse tristes, pero la verdad es otra, su padre el rey tenia los mismos prejuicios que todos los reyes, él no iba permitir que su hija se casase con un simple músico hijo de un preparador de caballos y de una cantante sin nombre, ese es el problema, ese era el motivo de su llanto.Â
Naredon´s decidió contarle al padre de la princesa Famer lo que le pasaba y lo que querÃa, cuando lo hizo el rey sólo rÃo y le pregunto si sabia si su hija también querÃa lo misma para ella, pero dejo de reÃr cuando supo que sÃ. Â
El rey se paso dos dÃas pensando como hacer para que de una manera justa su músico deje de pensar en querer a la princesa.
Y en una de esas tardes que Naredon´s tocaba, el rey delante de su hija y de la reina dijo que le darÃa un reto al muchacho y si lo cumplÃa podrÃa casarse con Famer.Â
El rey habÃa dispuesto que el músico tuviera tres dÃas para ensayar su mejor melodÃa y si esta era realmente estupenda tendrá lo que deseaba, como era de esperar Famer y Naredon´s sentÃan que lo que querÃan estaba por llegar.
Y asà fue, durante el primer dÃa Naredon´s no dejo de tocar, en el segundo dÃa sólo se detuvo para pensar en la princesa, y ese mismo dÃa llegaron las aves que siempre lo iban a ver al castillo cuando el tocaba, él les pregunto si su tema era el mejor de todos y si con el podrÃa conseguir a Famer, las aves para decir que sà cantaron acompañando su melodÃa.Â
Aparentemente todo estaba quedando listo, pero era extraño que el rey dé un desafÃo que Naredon´s podrÃa pasar sin esfuerzo, pero esa noche del segundo dÃa unos hombres fueron donde el músico, él durmiendo, no sabia lo que iba a ocurrir. Al despertar para concluir su último dÃa de ensayo se dio con la sorpresa que su laúd habÃa desaparecido…
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