La música, el bus y dos niños
La otra tarde que estaba de regreso a casa en un viaje de más de tres horas parado y apretado con toda esa gente que estaba a mi lado y con el sol a 30 grados y sin nada que leer ni siquiera poder escribir y el bus que no tenÃa prendido el estéreo, estaba todo muy aburrido y molestoso.
Entonces me puse a pensar en la importancia de la música en los buses, pues en esa misma situación ya me he encontrado antes pero el bus tenia el estéreo prendido y el viaje era diferente, la música me hacia olvidar las condiciones en la cual me encontraba.
Pensé que talvez deberÃa existir como norma para las empresas de los buses poner siempre música para los pasajeros, porque de esta forma contribuirán a la mejora de su estado de ánimo y el viaje seria mucho más ameno y también nos distraerÃan de las bobadas que nos preocupan.
Estaba en la mitad del camino y me morÃa por sentarme, por dejar de cargar mi grande y pesada mochila verde, por dejar de estar aplastado por la gente, porque me dejen de pisar, y por dejar de sentir que me tocan los bolsillos traseros del jaen.
No podÃa hacer nada, todo eso que querÃa no lo podÃa hacer, y necesitaba algo para dejar de penar en todo lo que me molestaba…. Pero de pronto… (porque siempre existe un de pronto en las historias que cuento) dos pequeños niños con ropas viejas y sucias y con unos instrumento improvisados subieron al apretado bus, el cobrador de los pasajes intento bajarlos pero el conducto dijo que los dejara porque ya estaban adentro.
Yo no despegaba los ojos de los pequeños niños, y ellos sin impórtales quien los miraba comenzaron con su temprano trabajo, uno tocaba un pequeño tubo de plástico simulando ser una flauta y el otro empezó a cantar… para ser pequeño cantaba tan bien que las personas que ni los miraban de pronto no los dejaban de ver y la expresión de su rostro cambio.
Pensaba cuantos niños como estos existes, cuando niños como estos desperdician su talento sólo por unos cuantos reales, pero que podrÃan hacer ellos, les toco vivir en esta parte del mundo donde las carencias son las que sobran, talvez si hubieran sido hijos de esas personas que gastan mucho dinero en viajes por placer o en ropas caras, su vida seria diferente.
Ellos seguÃan cantando las canciones de un español famoso mientras que yo pensaba en la grandeza de la música, que sin tener que estudiar la puedes hacer e incluso ganar dinero como todo el mundo lo hace.
Estos dos pequeños niños terminaron la tercera canción y empezaron a recolectar dinero por su trabajo, en muestra de lo bueno que fueron la mayorÃa de personas les dio siquiera una moneda, y habiendo todos disfrutado de sus canciones algunos no aportaban nada al remendado gorro del niño.
Ellos bajaron del apretado bus con sonrisas y risas muy grandes (cosa que me alegro mucho) mientras que yo luego de un buen tiempo me di cuenta que me habÃa olvidado de todo lo incomodo que estaba y sonreà diciendo: La música siempre nos lleva a un lugar diferente, nos cambia el humor y nos divierte.
Imagino que en algún momento les paso lo mismo, y si es asà saben que no les estoy mintiendo, es increÃble la música, están extraordinaria.
No hay Tags para este artÃÂculo.


Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos